COMPRENDIENDO ÁFRICA

COMPRENDIENDO ÁFRICA

comprendiendo AfricaÁfrica es el tercer continente del mundo por extensión geográfica, en la actualidad goza de una superficie de 45.435.700km2 con una población aproximadamente de 1.187.009.422 habitantes.

Antes de apostar por una penetración empresarial en el continente Africano, cabe analizar cada subregión y, dentro de la misma, cada uno de los países que la integran comprendiendo el rol que juega cada uno desde una perspectiva histórica, poniendo el énfasis en sus relaciones  ancestrales que nos ayuden a comprender las coincidencias sociológicas, tribales y de movimientos migratorios, que han culminado en la situación real del continente en la actualidad.

Con el deseo de crear vínculos empresariales,  ya en el año 1981 se creó la CEA (COMUNIDAD ECÓNOMICA AFRICANA) con el objetivo de fomentar la integración y el desarrollo entre los estados africanos bajo un sistema de ocho subregionales económicas entre estados africanos. Para ello nos centraremos en dos regiones de interés.  En primer lugar y por proximidad geográfica destacamos La Unión del Magreb Árabe, formada por un acuerdo de interacción comercial firmado el 17 de febrero de 1989 en Marrakech por los jefes de Estado de Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez . También cabe destacar el Acuerdo de Agadir, con el propósito de establecer una zona de libre comercio entre las naciones árabes del mediterráneo que fue firmado en Rabat el 25 de febrero del 2004 entre los siguientes países:  JordaniaTúnezEgiptoMarruecos y posteriormente Palestina.

En segundo lugar, La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO/ECOWAS)  es un grupo regional de quince países de África Occidental. Fundada el 28 de mayo de 1975 con la firma del Tratado de Lagos, su misión es promover la integración económica de la región. Los países que forman parte del tratado son:  BenínBurkina FasoCosta de MarfilMalíNígerSenegal ,Togo y Guinea-Bissau. Considerada uno de los pilares de la Comunidad Económica Africana, la organización fue fundada con el objetivo de lograr la “autosuficiencia colectiva” de sus estados miembros creando un único y gran bloque comercial mediante una unión económica y comercial.

Y es que para abordar un continente de tanta envergadura es necesario hacer un buen análisis de las vías de penetración de cada subregión y país, profundizando los vínculos y relaciones entre ellos, encontrando casos consolidados de asociación entre países y otros  de confrontación directa por cuestiones políticas, históricas y de lucha por  los recursos naturales.

Para tomar una decisión de inversión deberá ponderarse  el riesgo-retorno de la  misma que por prudencia debe de ser corta, es decir no más de 5 años para alcanzar un EBITDA positivo superior al 8-10% respecto a la cifra de negocio. Y en términos geográficos,  se puede abordar desde un país, una subregión colindante, aprovechándose de las conexiones logísticas, distancias cortas y el buen hacer comercial del país elegido. Concretamente las cifras confirma que Marruecos es una buena elección para invertir, concibiendo que el mercado potencial del proyecto pueda extenderse más allá de las fronteras de Marruecos, atendiendo a países como Mauritania, Costa de Marfil, Camerún, Senegal y  Gabón entre otros. Desde Túnez se puede penetrar en  Argelia, Libia y países del Golfo. Por último Senegal permite disponer de una base sólida para atender los mercados de las diferentes Guineas, Mali y Gambia. De la misma manera que para un inversor asiático invertir en España le da acceso a un mercado de 500 Millones de habitantes en 28 países  de la UE.

Marruecos, Túnez y Senegal son países estratégicos para posicionarse con el objetivo de cubrir las subregiones mencionadas. Los tres países gozan de un sistema político estable y en proceso de consolidación hacia democracias modernas. También permiten la creación de sociedades 100% capital extranjero con facilidad para movimientos de transferencias de divisas y repatriación de capital y dividendos a nivel internacional. Disponen de monedas que no sufren grandes fluctuaciones, salvo en casos estratégicos como el actual Dinar Tunecino, recientemente devaluado buscando atraer el capital extranjero para que sirva de palanca de despegue de la economía (1EUR = 11,123MAD/3,01 TND/ y 655,96 CFA respectivamente). Por último y más importante, los tres disponen de un capital humano con mucho potencial, gracias a las inversiones históricas en estructuras educativas consolidadas, tanto en término de colegios, universidades y centros de I+D. son países francófonos, no solo en la lengua, también en la administración, lo que facilita la comunicación y la comprensión de los procedimientos jurídicos y administrativos.

La implantación de internet y sobre todo el auge de las redes sociales, ha conllevado la apertura directa de canales de comunicación entre personas de África y del resto del mundo y ello ha despertado la voluntad de muchos de trabajar para una integración sin fronteras, igualando las libertades y derechos que unos gozamos frente a las restricciones y limitaciones que otros sufren. En ese sentido la realidad se impone a los frenos de ciertos gobernantes gracias a la presión social, en gran medida reforzada tras haber vivido el cambio sociopolítico fruto de las primaveras árabes, que aunque alguna de ellas han significado un gran número de víctimas mortales y otras están todavía pendientes de estabilización, quedará registrado como un momento clave en la historia de la evolución de África y del Mundo.

La historia de la colonización de África por parte de países Occidentales dejó un balance negativo en cuanto al respeto de las igualdades y libertades de derechos humanos. El rango de superioridad colono dejó huella en el ADN de muchos africanos, y tras las justas y merecidas obtenciones de independencia de cada uno de sus países miembros, las heridas se van lentamente curando a base de dispensar un trato más justo e implicándose en el apoyo a la financiación y al desarrollo de instituciones tan relevantes como el Banco Mundial, Fondos de Cooperación Europeo, ONU, OTAN y la gran labor de multitud de organizaciones privadas de carácter social y humanitario que han ido cerrando con éxito proyectos muy meritorios.

Para el mundo, África es una oportunidad para obtener un nuevo mercado necesitado de todos los recursos primarios que están por desarrollar, pero esta oportunidad debe ir acompañada de una implicación contundente de los países occidentales en dotar a África de igualdad de oportunidades mínimas básicas: sanidad, educación, infraestructuras, ayudas a la mejoras productivas agrícolas,  ayuda a la implantación democrática y libertad de movimientos entre países. Se presenta una oportunidad de compartir el aprovechamiento de personas y recursos,  y enterrar visiones menos distributivas. Ello se puede llevar a cabo a base de inversiones de empresas occidentales en modelos de negocio que no busquen únicamente una rentabilidad económica, sino que les motive también un componente de ayuda al desarrollo humano, vehiculándolo y  constituyendo sociedades y negocios con socios locales o fusiones y adquisiciones,  que conlleven cruces de participaciones en el capital, todo ello de manera prudente y progresiva, una vez se cumplan unas primeras fases con hitos predefinidos entre ambas partes. En la actualidad ya existen ejemplos de casos similares y que funcionan con éxito después de varios años.

A la visión de África como  uno de los graneros de referencia del mundo en recursos naturales y alimentarios le queda un recorrido corto, ya que los países más desarrollados de África se han dado cuenta que occidente nos llevábamos la gran parte del margen de beneficio y del valor añadido, y cada vez más la tendencia exige la integración de unidades de producción locales que  acaben  produciendo y comercializando desde el país de origen, dado que son productos de primera necesidad en el consumo diario agroalimentario occidental. Este proceso generará riqueza y retendrá el talento local, abriendo la puerta a movilidades geográficas de trabajo en equipo y no de movimientos migratorios por subsistencia.

Aprovechemos las generaciones que decidieron dar un paso hacia un mundo más libre arriesgando sus vidas y que hoy conviven en nuestros alrededores (En nuestro territorio superamos los 500.000 de origen Marroquí y los 50.000 de origen de Senegal y Gambia) para comprender sus inquietudes y su idiosincrasia cultural. Busquemos vínculos en común que permitan enriquecernos culturalmente y aportarnos nuevas visiones de entender la vida, todo ello sin duda contribuirá al desarrollo y crecimiento personal de todos y en consecuencia nos ayudará a entender mejor la idiosincrasia de cada país antes de emprender una inversión empresarial en África.

 

Lluís Miralbell Riera-Economista